Los tipos cero del BCE y las donaciones a ONG
La política de tipos cero del BCE afecta a las donaciones a las ONG
Aunque la reputación de la banca se
haya visto dañada durante los últimos años (problemáticas como la cláusula
suelo y los desahucios no han ayudado), entre libros contables, márgenes de
intereses y beneficios todavía se puede encontrar un resquicio de humanidad en
el sector. La cara amable de la banca se
llama solidaridad. La banca ética es la que más fácil lo pone: permite a
sus clientes donar los intereses que generen sus depósitos a organizaciones sin
ánimo de lucro, explican los expertos del comparador
de cuentas y depósitos HelpMyCash.com. Fiare contempla esta posibilidad
y ofrece siete alternativas que “trabajan para la economía social y solidaria”
a la que el cliente puede destinar los intereses generados por los depósitos.
Triodos Bank hace lo propio y permite donar una parte o la
totalidad de los intereses devengados a una de las más de 20 asociaciones con las que colabora, entre las que se
encuentran Amnistía Internacional, Proyecto Hombre, Cruz Roja Española o
Vicente Ferrer. El pasado año, la
Fundación Triodos entregó 80.641 euros a 23 organizaciones sin ánimo de
lucro, correspondientes a las donaciones de los interés que hicieron en 2016
casi 10.000 clientes, según informa la entidad.
A pesar de que el número de
clientes de Triodos que decidieron renunciar a sus intereses a favor de una ONG
aumentó en 2016 con respecto al año anterior, el importe de los donativos ha
caído. En 2014 el capital donado fue de 161.000 euros, en 2015, de algo más de
100.000 y en 2016, de unos 80.000. Y es que la política de tipos de interés en
mínimos históricos que arrastra el BCE desde hace años está pasando factura a
los donativos. Aunque los donantes se mantengan o aumenten, los productos de
ahorro generan menos intereses. “En línea con los últimos tres años, la cifra
total de donaciones de intereses en los productos de ahorro de Triodos Bank ha continuado descendiendo debido a
la continua bajada de los tipos de interés, lo que repercute en la
remuneración de cuentas de ahorro y depósitos”, señala la entidad.
CaixaBank permite donar tanto a clientes como a no clientes
La gran banca también pone su
granito de arena. Banco Popular tiene habilitadas cuentas corrientes para
realizar donativos a más de una veintena de organizaciones. “Los ingresos y
transferencias para estas cuentas serán tramitados libres de gastos y comisiones”,
siempre que se emitan desde el propio banco. En Banco Sabadell también ofrecen
la posibilidad de realizar donaciones de “forma totalmente gratuita” a través
de la banca online a la Cruz Roja, Cáritas, Ayuda en Acción, Intermón Oxfam, Manos
Unidas, Unicef y Médicos Sin Fronteras.
CaixaBank lo pone aún más fácil. Desde su página web cualquiera,
sea cliente o no de la entidad, puede realizar
donativos a más de 200 causas distintas con un par de clics. El pago se
realiza con tarjeta y se pueden utilizar plásticos tanto de CaixaBank como de
otra entidad. Además de ser un sistema gratuito, desde el propio aplicativo se
puede solicitar el certificado fiscal, señalan desde el comparador.
La entidad presidida por
Goirigolzarri tiene cuentas solidarias de alrededor de un centenar de
organizaciones sin ánimo de lucro como Acción contra el Hambre, ACNUR o la
Fundación Triángulo, entre muchas otras. Los clientes que tengan sus ingresos
domiciliados en Bankia o que dispongan de la Cuenta ON pueden realizar
transferencias sin coste a estas cuentas solidarias. Sin embargo, el resto de los clientes tendrán que pagar
50 céntimos por la operación, que es el precio que tienen las
transferencias internas, según informa el servicio de atención al cliente de la
entidad al comparador HelpMyCash.
El naranja también es solidario
ING recaudó más de 350.000 euros a
favor de Unicef en su última campaña de Navidad, un récord, según afirma la
entidad, desde que se lanzase la iniciativa en 2007. La campaña La
buena comisión, que estuvo activa durante los dos últimos meses del
año, permitía a los clientes de la entidad abonar el importe que quisiesen a
favor de la ONG. El objetivo era “impulsar la formación de jóvenes, fomentar sus
habilidades sociales y ofrecerles tanto apoyo psicológico como orientación
laboral en países como Nepal, Zambia, Filipinas, Indonesia, Kosovo o
Montenegro”. Gracias a la colaboración entre ING y Unicef, la entidad naranja se ha convertido en el segundo donante privado
de la organización en nuestro país.
La otra entidad naranja de España,
Bankinter, también apuesta por la solidaridad. La entidad dona el 5 % de todas las compras aplazadas
abonadas con la Tarjeta Bankinter Solidarios a proyectos de acción social.
Además de ese 5 %, todos los beneficios generados por la tarjeta se destinan a
acciones sociales. Cada año, los clientes del banco pueden votar por las redes
sociales qué proyectos se llevan los beneficios de la tarjeta. En 2017 Bankinter repartió 50.000 euros entre
los siguientes proyectos: As Neves,
Fundación Jaime Alonso Abruña, Fundación Dacer, Fundación Exit y Cooperación
Internacional, Juegaterapia, Fundación Aenilce, Entreculturas, Fundación
Esperanza y Alegría, y Fundación Rey Ardid.
El sistema de pagos inmediatos Bizum colabora actualmente con
ocho organizaciones, como la Cruz Roja Española, el Banco de Alimentos o
Niños con Cáncer. Para hacer un donativo a través de este servicio solo hay que
entrar en la app del banco en la que
lo tengamos instalado, seleccionar la opción de enviar dinero y escoger la ONG
a la que se quiera realizar el donativo. El dinero llegará a su cuenta en unos
segundos.
La obra social de los bancos se desploma
La reestructuración del sector
provocó la desaparición de casi la totalidad de las cajas de ahorro españolas,
que hasta entonces se caracterizaban por su obra social. Ahora, las fundaciones
bancarias son las encargadas de gestionar esta obra social antes desarrollada
por las cajas. Pero en ocho años su inversión
se ha reducido un 64 %. Si en 2008 la partida para proyectos sociales,
culturales, sostenibles, etc., fue de 2.059 millones de euros, en 2016 se redujo
hasta los 735. La mayoría fueron a parar a proyectos de acción social.