Europa apuesta por los depósitos a largo plazo
La agonía de los
depósitos a plazo fijo parece no cesar. El Banco Central Europeo no
da su brazo a torcer en lo que respecta a la política de tipos
mínimos y la rentabilidad de los depósitos se sigue resintiendo. Si
diez años atrás el tipo medio de los depósitos a corto plazo
europeos era del 4,06 % y del 3,53 % a largo plazo, actualmente se
encuentra al 0,39 % y al 0,46 % respectivamente.
Pero, a pesar de
que los plazos fijos no han subido ningún escalón en cuanto a
rentabilidad se refiere, sí se observa una clara tendencia en
muchos bancos de países europeos de potenciar los depósitos a largo
plazo y dejar de lado los de menos de un año.
Bélgica
y Estonia, dos países que potencian los depósitos a largo plazo
En el gráfico de
rentabilidades europeas se observa un claro descenso generalizado de
los intereses medios de los plazos fijos. Pero esta situación no se
repite por igual en toda Europa. Mientras que en países como Chipre
se ofrecen depósitos a largo plazo con tipos de interés de casi un
2 % de media, en Alemania las imposiciones con un vencimiento
superior a un año ofrecen u 0,50 %. Y aún es más desolador el caso
de España, cuyos plazos fijos a largo plazo no dan más del 0,14 %.
Pero las
diferencias de interés de los plazos fijos no solo se perciben entre
países, sino también entre los plazos de los productos de un mismo
territorio. Como explican desde el comparador de productos
financieros HelpMyCash.com, hay países cuyos bancos están
apostando claramente por los depósitos
a largo plazo, ofreciéndolos con rentabilidades mucho más
elevadas que los que tienen vencimientos de menos de un año.
Es peculiar el
caso de Bélgica, cuya rentabilidad media de los depósitos a corto
plazo no alcanza el 0,10 %, mientras que la media para los de más de
un año es del 0,75 %. Pero aún es más curioso el caso de Estonia.
Sus depósitos a corto rentan casi al 0 % de media,
mientras que a largo plazo tienen una rentabilidad del 1,92 %.
¿Por
qué siguen esta estrategia?
Si queremos
buscar el motivo de por qué algunos bancos prefieren apostar por las
largas imposiciones, probablemente la encontraremos en la esperada
subida de tipos de interés. Las difusas declaraciones por parte
del BCE no dejan claro cuándo se producirá, pero todo apunta a que
será a medio o a largo plazo.
Y es que cuando
esta tenga lugar, afectará positivamente a las rentabilidades de
todos los depósitos y, probablemente, serán mucho más rentables de
lo que lo son ahora. En ese contexto, los bancos se guardarían un as
en la manga, porque podrían seguir pagando intereses más bajos por
los depósitos contratados antes de la subida, lo que les permitiría
ahorrarse varios millones de euros.