Lo que de verdad se esconde tras las tarjetas de los grandes comercios en España
La comodidad y la inmediatez son
las características principales que han hecho de las tarjetas un producto financiero presente en la inmensa
mayoría de las carteras de los españoles. La mejor muestra es que en el año
2016 ya había más plásticos en circulación que personas en nuestro país. El
hecho de poder pagar nuestras compras de forma instantánea y sin necesidad de
llevar efectivo encima las ha convertido en un elemento indispensable para
muchos y en uno de los productos más
rentables para los bancos, que son quienes las emiten y comercializan. Pero
en los últimos tiempos las grandes
marcas comerciales también nos ofrecen las suyas con descuentos y
bonificaciones en las compras de sus productos. Pero ¿quién se esconde tras
estas tarjetas comercializadas por las grandes superficies y almacenes?
Los bancos han
encontrado un nuevo campo de batalla con las tarjetas
Cada vez es más habitual que nos
encontremos con que las grandes empresas de nuestro país nos ofrecen sus
propios productos financieros. Los supermercados más conocidos como Carrefour, Eroski o Mercadona, entre otros,
nos ofrecen tarjetas o líneas de crédito para que financiemos nuestras compras
en sus establecimientos. También en otro tipo de sectores se han extendido
esta clase de ofertas como vemos con grandes marcas como Ikea o MediaMarkt. Sin
embargo, detrás de estas conocidas
empresas se encuentran los bancos de mayor volumen, que han encontrado en
el crédito al consumo un nuevo mercado donde obtener rentabilidad.
Los bajos tipos de interés y el poco margen que ofrecen los préstamos
hipotecarios, unido a la mejoría de la economía familiar en España ha hecho que
las principales entidades se vuelquen en este mercado, comercializando,
sobre todo, tarjetas de crédito, según apuntan desde el comparador online
HelpMyCash.com. Banco Santander (opera con Eroski y tiene el 51 % de la
financiera de El Corte Inglés), Cetelem, (financia productos de Apple, Acer o
Lenovo) BBVA (tiene un acuerdo con Mercadona) y CaixaBank (trabaja con Ikea y,
desde el pasado mes de julio, con MediaMarkt) han encontrado un nuevo filón en
la financiación al consumo, un sector en el que han entrado ofreciendo diversos
productos financieros, aunque sobre todo tarjetas de crédito con descuentos y
bonificaciones por compras.
Se acogen a la
regulación del Banco de España
Las entidades bancarias españolas
(la última en hacerlo fue el Banco Sabadell el pasado mes de julio) han tenido
que crear y lanzar al mercado divisiones propias constituidas como
establecimientos financieros de crédito. Para comercializar cualquier crédito
al consumo, en este caso las tarjetas de crédito, el Banco de España les exige
a estas entidades que cumplan un par de condiciones:
-
Que estén
especializadas en alguna actividad concreta, en este caso la emisión y
gestión de tarjetas de crédito.
-
Que no
puedan captar depósitos del público.
Acogiéndose a dicha legislación,
bancos como el Santander, BBVA, el Sabadell o CaixaBank, entre otros, ya
cuentan con sus establecimientos financieros de crédito para pelear en un nuevo
sector comercial como es el de la financiación al consumo.