Efectivo contra tarjetas
España
se convierte en el ‘ring’ del efectivo contra las tarjetas
Parece que la
sociedad española cada vez se siente más cómoda y familiarizada
con las nuevas tecnologías. De hecho, aunque el efectivo sigue
teniendo mucho peso, si hablamos de los pagos electrónicos mediante
tarjetas y dispositivos móviles, podemos afirmar que su crecimiento
es constante y no parece que vaya a cambiar.
Así lo confirman
los últimos datos facilitados por Mastercard. En el estudio, llamado
el Barómetro de Medios de Pago para Empresas 2017, han
participado 2.736 compañías de las cuales el 44,6 % afirman
disponer de un datáfono físico o virtual en su establecimiento.
No obstante, lo más interesante de esto es que desde el año 2015
han aumentado un 14,4 % las empresas que han incluido este
dispositivo.
Dicho esto y como
afirman desde el
comparador de tarjetas HelpMyCash.com, estos datos indican
claramente que a causa de la preferencia que muestran los españoles
por realizar pagos de manera electrónica, las empresas han decidido
incluir dispositivos TPV en sus establecimientos para poder ofrecer
este servicio de cobro.
¿Qué
factores llevan a las empresas a facilitar los pagos electrónicos?
Como hemos
comentado, el principal factor que empuja a cada vez más empresas
españolas a incluir datáfonos en sus comercios es la preferencia
de los consumidores a realizar pagos con sus tarjetas de manera
electrónica.
No obstante,
existen otros aspectos que influyen en esto. En lo que respecta al
consumidor, la comodidad de poder pagar sin tener que llevar dinero
en efectivo, la rapidez de poder hacerlo con un simple acercamiento
de la tarjeta al dispositivo y, por ende, la calidad que esto aporta
al servicio y experiencia que ofrece el propio comercio. Asimismo, en
lo que respecta a las empresas, al mejorar y agilizar los pagos, se
facilita el aumento del consumo.
Además de esto,
siguiendo con los datos rescatados del estudio de Mastercard, el
importe abonado mediante tarjetas también ha aumentado y supera al
del dinero en efectivo, con una diferencia del 118,5 %.
En resumen, todo
apunta a que cada vez hay una mayor tendencia al uso de las tarjetas
y como declara Ovidio Egido, director general de Mastercard en
España, “las empresas españolas están ayudando a potenciar la
experiencia de pago de los consumidores, haciendo que esta sea cada
vez más fácil, rápida y segura”.
¿En
qué lugar queda el dinero en efectivo?
Después de lo
comentado, puede parecer que la sociedad española cada vez se
muestra más reacia a utilizar dinero en efectivo, pero esto no es
del todo cierto.
Aunque sí que es
cierto que la tendencia al pago mediante tarjetas y otros
dispositivos electrónicos no para de aumentar, España sigue
siendo, junto con Alemania, uno de los países de Europa más
aferrados al dinero en efectivo, según los datos obtenidos a
través de un análisis realizado por Norges Bank para el Banco
Central Europeo.
De hecho,
siguiendo con las declaraciones de Egido, “aún queda mucho camino
por recorrer, ya que el 55,4 % de los establecimientos no ofrece la
posibilidad de efectuar los pagos con tarjetas”. Dicho esto, por
ahora España seguirá siendo el campo de batalla entre el dinero en
efectivo y las nuevas modalidades de pago.