Errores al reembolsar tu préstamo
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errores al reembolsar tu préstamo que harán que pagues 2.000 euros
de más
Cuando buscamos
financiación lo más común es que acudamos a varias entidades y
comparemos entre distintas
ofertas de préstamos personales para elegir la que mejor
condiciones nos ofrezca. No obstante, aunque elegir un préstamo con
buenas condiciones es fundamental, no es el único paso para que la
financiación sea barata. Existen algunas características que muchas
entidades ofrecen como ventajas para reembolsar nuestro préstamo de
manera más cómoda, pero que, según explica el comparador
financiero HelpMyCash.com, podrían hacer que pagásemos hasta el
doble de intereses por el mismo producto.
1.
Solicitar una carencia total inicial
Una carencia
total de un préstamo significa no pagar la cuota de reembolso los
primeros meses de la vida del crédito, de esta manera podemos ir más
relajados económicamente durante un tiempo y comenzar a pagar meses
después. No obstante, aunque puede parecer una ventaja, lo cierto
es que los intereses del préstamo personal se seguirán generando
sobre el capital pendiente, por lo que durante esos meses de
carencia se irá acumulando cada vez más dinero que se tendrá que
reembolsar en el futuro.
2.
Financiar las comisiones
Las comisiones de
formalización (de estudio y apertura) se suelen reembolsar junto con
la primera cuota del préstamo que solicitemos. Esto resulta en una
primera cuota más alta que el resto y en un esfuerzo económico
mayor. Por esta razón las entidades ofrecen en ocasiones
financiarlas, es decir, pagarlas poco a poco junto con las cuotas
mensuales. Esta opción puede evitar que paguemos una primera
mensualidad más alta, pero financiar las comisiones significa que
pasarán a la cantidad prestada y, por lo tanto, también se
generarán intereses sobre estas.
3.
Elegir un plazo demasiado largo
El plazo es el
tercer error en el que la mayoría de las personas que solicitan un
préstamo caen. Un plazo más largo significa unas cuotas mensuales
mucho más bajas y un esfuerzo económico para reembolsar el capital
mucho menor. No obstante, no tenemos en cuenta que los intereses de
los préstamos se generan en base a la cantidad que solicitemos, pero
también de acuerdo con el plazo. Así, aunque la cuota sea más
baja, un plazo más largo hará que se generen más intereses. En
este caso debemos primar una cuota mensual que podamos pagar sin que
ello desequilibre nuestras finanzas, pero sin que esta sea demasiado
baja para evitar alargar el plazo más de lo necesario.
Cómo
afectará al total a pagar
Para ver de
manera más fácil cómo estas tres situaciones afectarán
directamente al coste del préstamo que solicitemos HelpMyCash nos
explica cómo cambiarán los intereses generados en un crédito donde
no apliquemos ninguna de estas tres características y en otro
crédito de características idénticas en el que sí se apliquen.
La manera que
menos intereses generaría al reembolsar un préstamo de 10.000 euros
al 8,5 % de interés y con una comisión de apertura del 3 % sería
sin solicitar una carencia, sin financiar las comisiones y eligiendo
un plazo lo más corto posible. Así, al reembolsar este crédito
en 48 meses (cuatro años) la primera cuota sería de 546 euros (la
mensualidad más la comisión de apertura) y las demás, de 246 euros
mensuales. De esta manera, en total se generarían 2.131 euros en
intereses.
No obstante, si
con el mismo préstamo de 10.000 euros al 8,5 % unimos carencia
inicial de un año, la financiación de la comisión de apertura (3
%) y un plazo más largo (84 meses en total), acabaríamos
reembolsando una cuota de 199 euros al mes, más baja que la
anterior, pero terminaríamos pagando 4.049 euros de intereses
totales. Esto significa pagar 1.918 euros de intereses generados
de más en comparación con el ejemplo anterior.