España abre sus puertas a los turistas pero no a sus tarjetas
España abre sus puertas a los turistas, pero no a sus tarjetas
Todos sabemos que nuestro país es
uno de los que más turistas recibe a nivel internacional; de hecho, recibimos
más de 75 millones de turistas cada año. Evidentemente, se trata de uno de los
principales motores del país, ya que genera muchísimas ganancias económicas en
todos los sectores. No obstante, parece que muchas empresas ibéricas no alcanzan
a ver esto nítidamente, puesto que no
han adaptado sus comercios y sus servicios para que los extranjeros puedan realizar
pagos.
Así, como indican desde el comparador de tarjetas HelpMyCash.com,
esto supone un problema, ya que muchos turistas, cuando deciden venir a España,
tienen la sensación de que tendrán problemas para poder comprar con normalidad
en cualquier lugar al que vayan.
¿Qué problema tiene España con las tarjetas extranjeras?
Según un estudio elaborado por la
proveedora de pagos UniversalPay, en la que se han encuestado a 4.000 compañías
de diferentes sectores, más del 90 % de
estas pymes no aceptan los pagos realizados mediante tarjetas extranjeras.
Por otro lado, casi el 10 % restante que sí acepta estos plásticos son empresas
enfocadas al exterior que disponen de un gran abanico de clientes foráneos y la
gran mayoría son cadenas hoteleras, tiendas de productos y servicios de lujo y
locales de ocio.
El motivo por el que estas empresas
sí que aceptan pagos a través de tarjetas extranjeras es porque cuentas con el
sistema DCC (Dynamic Currency Conversion) que permite a cualquier usuario
abonar cualquier compra con la moneda de su propio país.
En cualquier caso y como
comentábamos anteriormente, el hecho de que la gran mayoría de las pymes
españolas no se hayan adaptado a las tarjetas supone un gran obstáculo a la hora de seguir creciendo y de ampliar su
cartera de clientes.
Entonces, ¿qué opciones tienen los extranjeros para pagar en España?
Con esta imagen, resulta importante
saber cuáles son las opciones a las que pueden recurrir los foráneos que llegan
a España para poder realizar compras y realizar pagos en cualquier lugar.
Por un lado, pueden optar por cambiar sus divisas antes de llegar o en las entidades
bancarias o casas de cambio de sus propios países, aunque tendrán que pagar
una parte porcentual del capital que vayan a cambiar en calidad de comisiones
por utilizar este servicio.
Por otro lado, una vez en España, pueden recurrir a los cajeros automáticos
de entidades bancarias españolas y retirar dinero desde estos. Sin embargo,
las comisiones que pagarán por este servicio pueden llegar a ser bastante altas
si sumamos el coste que aplica el banco emisor del plástico y la tarifa del
propietario del cajero.
Frente a esto, parece que de
momento los turistas lo van a seguir teniendo bastante complicado para realizar
pagos con sus tarjetas en España y mientras las pymes no decidan aplicar
cambios en sus formas de cobro, seguirá existiendo este freno.